Pues fíjate tú qué curioso: pensábamos que la IA nos iba a hacer mejores, pero si la usamos mal, se vuelve en nuestra contra.
Desde que la IA entró en la oficina, el workslop —texto bonito pero vacío— se ha disparado. HBR, Stanford y BetterUp lo cuantifican en 186 dólares por empleado al mes y señalan que la IA amplifica un problema que ya existía.
Más del 40 % dice haber recibido workslop en el último mes. Puedes leer más en esta noticia.
Si un texto suena bien, pero no trae datos, fuente, decisión o siguiente paso, no es productividad.
Es ruido con buen formato.
Si crees que en tu empresa se está usando IA para redactar emails, informes o documentos internos, crea una plantilla anti-workslop.
1. Objetivo en una sola frase.
2. Tres hallazgos con fuente.
3. Decisión propuesta.
4. Dos acciones con fecha y responsable.
5. Límite máximo: 200 palabras.
6. Prohibido enviar sin fuentes o sin decisión.
Añade siempre este bloque al final de cada pieza importante:
Generado con IA: sí/no.
Revisado por: nombre de la persona.
Fuentes: enlaces o documentos utilizados.
Decisión esperada: qué tiene que pasar después.
Sin este pie, el documento no sale.
Activa dos métricas semanales muy simples:
• Porcentaje de emails o documentos que cierran una decisión.
• Minutos de retrabajo provocados por falta de claridad.
Si el texto no ayuda a decidir o a avanzar, está generando coste oculto.
Úsala para resumir, ordenar, buscar estructura, proponer formato o preparar una primera versión.
Pero tú debes meter cifras, enlaces, conclusiones y objetivo.
Regla de oro: si no hay fuente, no pasa.
Revisa 5 piezas reales cada viernes.
Si sube el retrabajo o baja el porcentaje de decisiones cerradas, endurece la plantilla.
• Dos fuentes mínimas.
• Máximo 150 palabras.
• Decisión obligatoria antes de enviar.
• Menos ruido.
• Más decisiones.
• Menos retrabajo.
• El texto vuelve a ser una herramienta, no una decoración.
Escribir con datos aporta más conocimiento que “crear un prompt”.
Durante las dos primeras semanas puede costar, pero debería empezar a bajar el coste del retrabajo.
Productividad no es escribir más, es decidir antes.
IA sí, pero personas primero. De momento.
Sin fuentes ni decisión, es solo workslop con maquillaje.
Feliz café.
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